Rabia insolente
Un poema rápido sobre la supresión social del sentimiento de la ira.
¿Por qué mi rabia siempre recibe rechazo, Si representa la reacción a este dolor abismal, Y su impulso no está siempre condenado al fracaso? ¡La energía insolente de la ira me invita a actuar!
Si la reconciliación recibe un retraso Y las viejas heridas se inundan de sal Entonces sabré que, por si acaso, Se precisa buscar la salida real
¿Por qué en cambio mi tristeza solo obtiene clemencia, Si el victimismo me aturde o incapacita, Duerme mis intenciones, se alimenta de la ausencia Y desde lo más profundo mi mente me critica? Un murmullo voraz que destaca la diferencia Y sin embargo, se interpreta como pura inocencia.
No quisiera por completo a la razón dar esquinazo, Pero es ridículo buscar sustento en la prudencia Cuando la respuesta ante momentos de traspaso Alberga un gran poder de cambio su latencia Y aunque es atribuible a un inminente fracaso, Se me antoja más a una expresión de resiliencia.


